jueves, 30 de julio de 2009

Reseña: Cuarenta sílabas, catorce palabras (Enrique Prochazka)

Cuarenta silabas, catorce palabras
Enrique Prochazka

Lluvia Editores, 2005
Lima

Este volumen de cuentos de Enrique Prochazka lo posiciona como uno de los principales escritores peruanos que está “saliendo adelante” en estos años. No solo eso, es también uno de los ya-no-tan-pocos escritores nacionales que escribe ciencia ficción. No que “ha incursionado” en el género, sino que lo ha asumido como un medio más de expresión artística. Como diría un gran amigo y escritor, José B. Adolph: “no hay géneros buenos o malos, sino buenos o malos escritores”. Y Prochazka es uno de los buenos.

Y además de bueno, original. Aunque hay quien le recuerda su “deuda” con Borges, sus cuentos son, que duda cabe, algo más o menos anómalo dentro de lo que podríamos llamar tradición literaria peruana. Prochazka, tal vez para su buena suerte, no podría estar incluido en los (falsos) bandos “andino” y “criollo”, en los que algunos desean ver reducida la expresión literaria nacional. Prochazka nos demuestra que un escritor es básicamente eso, un trabajador de las letras, antes que militante de una secta o simpatizante de algún bando.

Entonces, para mi mal quizá, tampoco podría “reducirlo” a escritor de ciencia ficción. Escribe cuentos del género, si, pero estos forman parte de una producción más vasta que está empezando a dar que hablar. Por ende, me limitaré a comentar con cierto detalle los cuentos de “Cuarenta sílabas, catorce palabras” que me ha parecido pertenecen al género de ciencia ficción. Y es que de eso trata esta página.

Daniel Salvo


Un cuento.- Más que un cuento, una reflexión sobre el oficio de escribir.

Test de Turing.- El test de Tuing, procedimiento creado por Alan Turing en 1950, sirve para averiguar si una máquina es inteligente o no. (Recuerden la policía Turing de “Neuromante”, cuya finalidad era impedir la aparición de inteligencias artificiales). Los protagonistas de esta historia juegan un poco a ser Frankensteins informáticos, planteándose como reto “crear” una inteligencia artificial. Y, al igual que lo ocurrido con el Doctor Victor von Frankenstein, la criatura no hace lo que sus creadores desean. El final es sorpresivo. Lo mejor de todo, nos muestra que la vida académica puede ser tan emocionante (y mezquina) como cualquiera.

Usos telefeéricos del cuchillo.- Parte de una novela prometida por el autor.

“Tu, que entraste conmigo”.- Un ejemplo interesantísimo de ciencia ficción “hard-metafísica”. La protagonista del relato, una científica llamada Beatriz Mathieu, se encuentra con un misterioso desconocido que se autodenomina Dante en el curso de una expedición a una caverna. Dante resulta ser el poseedor de la palabra secreta que permite el viaje en el espacio y en el tiempo. Más aún, su propio origen es enigmático, pues no sabemos si viene del futuro, del pasado o siquiera si es humano… Lo cual no le impide trabar una singular amistad con Beatriz, a quien conduce a su morada actual, a la que llama Ucronía. Entre otras actividades, tienen lugar largas conversaciones acerca de la naturaleza del universo, la utilidad de los fractales, las máquinas de Von Neuman y otras disquisiciones que dotan de verosimilitud el singular viaje realizado por ambos. Es admirable la soltura con la que se expresa Prochazka al exponer temas que, en otro contexto, me habrían hecho salir corriendo. Un glosario de términos poco usuales (al menos, para quienes sólo tenemos nociones básicas de filosofía) habría sido de agradecer. Empero, una vez finalizado el relato (¡en Marte!), uno descubre que incluso un neófito en cosas como el teorema de Gödel o el test de Turing puede disfrutarlo sin problemas.

Vientre del Ucumayo.- No es CF, pero que importa. Un veterano experto en canotaje queda atrapado en un río subterráneo, teniendo que descubrir la vía que conduce al exterior. Las otras alternativas son conductos ciegos que pueden llevarlo a una muerte segura.

Los orillados.- Un recuento de intenciones, personajes y escritores.

At the beach y At the beach II.- Excelentes cuentos con sorpresa final, sobre un autor de éxito y un abogado que parecen disfrutar de la playa y al final no son lo que parecen.

El rey y el mar.- Divertida recreación de los afanes de Jerjes y sus esfuerzos por conquistar Europa.

Las tardes en Nazareth.- En otros tiempos, decir que un relato era digno de haber sido escrito por Jorge Luis Borges era considerado un honor. Hoy en día, uno no sabe cómo lo va tomar el público lector o el mismo autor. Ni modo, este es un relato digno de haber sido escrito por Borges: una erudita investigación sobre un supuesto sermón que nos revela un aspecto insólito acerca de la crucifixión de Jesucristo.

El revés.- Un cuento tristísimo, sobre una niña que vive en la selva y posee como únicos tesoros un libro y una bolsa plateada.

Exoesqueletos.- Un relato de horror, donde la lejanía, la oscuridad y otros seres que comparten el mundo con el ser humano pueden aliarse contra él, sin culpa. ¿Cuánto sabemos de la naturaleza? ¿Quién sabe qué se oculta en la oscuridad?

Golpe de timón.- El protagonista de esta historia tiene motivos bastante bizarros para vivir… y para morir.


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