miércoles, 5 de agosto de 2009

Reseña: Historias de ciencia ficción (Carlos Enrique Saldívar)




Historias de ciencia ficción
Carlos E. Saldívar
Edición de autor
Lima, 2008


Desde la histórica edición de Cuentos Sociales de Ciencia Ficción de Juan Rivera Saavedra, no se tenía noticia de ningún autor peruano que haya vuelto a utilizar la etiqueta "ciencia ficción" para el tipo de narrativa por la cual ha optado. En estos tiempos, en los que se habla (a veces con total desconocimiento del tema) de post-modernidad, de trascendencia de géneros y otros conceptos algo abstrusos para un lector promedio (como quien escribe); la tendencia es a evitar ciertas definiciones, o inventar nuevas para lo mismo, por el prurito de no ser considerado un escritor "serio". Carlos Enrique Saldívar, como el mismo ha comentado, ha preferido este título casi minimalista para su obra, no tanto por dárselas de contradictorio o de rebelde en un ambiente literario relativamente cuadriculado, como es el peruano, sino para decirnos que su mundo es y no es el nuestro, vamos, que es el mundo de las ideas que nacen de las lecturas de Asimov o Bradbury, el de los miedos de Lovecraft o Dean R. Koontz, el de la prospectiva aún incomprendida de Verne o Wells y el del pesimismo (por algo eran peruanos) de Clemente Palma o José Adolph: el mundo de la ciencia ficción. Sin embargo, mutante como es el género, la "ciencia ficción" que todos tenemos en mente siempre resulta limitada en comparación con los productos que engendra. Parece cosa de locos: en el libro de Saldivar, tenemos un improbable hombre con alas en busca de libertad. Un restregarnos de ojos, y tenemos insectos inteligentes. Nos sentamos a descansar, y nos acoge una casa nave. Cuando queremos encontrar amor, aparecen robots con sentimientos programados. Cuando queremos contar nuestras posesiones más valiosas, descubrimos que no son nuestras. Cuando, aturdidos, queremos al fin refugiarnos en el silencio, la Tierra misma empieza a hablar... rodeada de ojos inmensos que atestiguan la muerte y el nacimiento de otros mundos, así como los caprichosos destinos de sus moradores. ¿Podemos huir? La respuesta es negativa: la ciencia ficción ha contaminado nuestro mundo y nuestra mente, la encontraremos donde quiera que miremos o vayamos. Carlos Saldívar, ebrio de ciencia ficción, nos invita a unirnos a él en su borrachera. Sólo queda aceptar la invitación y decir ¡salud!

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