miércoles, 5 de agosto de 2009

Reseña: El sindicato de policía yiddish (Michael Chabon)



El sindicato de policía yiddish
Michael Chabon
Premio Hugo 2008
Definitivamente, El sindicato de policía yiddish es una estupenda novela de... Michael Chabon (pronúnciese cheibon). Nutrido de lecturas de todos los géneros habidos y por haber, Chabon tiene unas más que interesantes opiniones sobre el género, la narrativa, la literatura y la libertad de escribir.
Claro que lo que es el cielo para unos puede ser el infierno para otros. El sindicato de policía yiddish es una novela donde se nos ofrece una historia alternativa, el famoso qué habría pasado si... no se hubiera creado el estado de Israel en 1968 y los judíos hubieran sido desplazados a un territorio llamado Sitka, situado al norte del Canadá. Tal es el marco alternativo principal en el que se encuadra la novela de Chabon, y acaso uno de los poquisimos elementos de ciencia ficción reconocibles.
Porque no estamos ante una serie de descripciones contrafácticas que constituyan el reverso tenebroso de nuestra actual realidad. Una vez que situamos a la comunidad judía en el imaginario territorio de Sitka, se inicia una narración que tiende más a la intriga policial y a la descripción de costumbres que a cualquier cosa que tengamos en mente como ciencia-ficción. Supongo que no por nada algunos teóricos consideran que las ficciones de historia alternativa son de suyo un género propio que, en si, no tiene nada que ver con la ciencia ficción. El sindicato de policía yiddish podría ser el ejemplo perfecto, de no ser por la cantidad de premios y distinciones que ha obtenido en el campo de la ciencia ficción (Premios Hugo, Nebula y Locus, nada menos).
Lo que nos lleva nuevamente a la sempiterna e interesante discusión respecto a qué es la ciencia ficción. Porque, en líneas generales, hay más semejanzas que diferencias con El hombre en el castillo, de Philip K. Dick, que también obtuvo el Premio Hugo en 1963; novela que también se enmarca dentro de una historia alternativa en la que los nazis han ganado la segunda guerra mundial. Y así tendríamos varios ejemplos, como Patria de Robert Harris, La conjura contra América de Philip Roth, y la - para mí - incomparable Lo que ocurrió...¡mañana! del escritor español Curtis Garland.
Ahora bien, luego de leer El sindicato de policía yiddish, uno llega a la irónica conclusión de que se trata de una novela policial... que sólamente podría haber sucedido en un marco histórico alternativo. No hay prodigios tecnológicos en ese nuevo mundo, ni acontecimientos históricos que puedan afectar a países tan distantes y distintos como el Perú, por ejemplo - algo que si habría ocurrido de haber ganado los nazis la segunda guerra mundial -. Casi podria decirse que se trata de una "novela de judíos", retratados tal vez sin concesiones (digo tal vez por que ignoro más cosas de las que conozco acerca de festividades, tradiciones, etimologías, sociedad, sectas, leyendas y profecías judías) pero con mucha admiración hacia su actitud como nación, frente a un mundo que a ratos parece querer resucitar el antisemitismo más rancio. Ese es el principal mérito de la novela, y a la vez, su mayor lastre. El desenvolvimiento de la trama - que inicia con un crimen aparentemente inexplicable - deviene en farragoso y alg o enredado (pese a que la novela cuenta con un glosario de términos hebreos y yiddish para la orientación del lector neófito, no es fácil asimilar las diferencias entre judíos ortodoxos y judíos hasidim, por ejemplo).
Empero, una vez cogido el truco, el lector no puede menos que envolverse en una trama que -por fin - va adquiriendo velocidad, que involucra tanto a policias cínicos y descreídos como a fanáticos religiosos que intentan forzar la llegada del Mesías mediante el uso de la ingeniería genética. Y tiene que ser pronto, por que el Gobierno está por cancelar el status de Sitka como territorio libre, lo que significará, entre otros efectos, el fin del sindicato de policía yiddish ( http://es.wikipedia.org/wiki/Yidis ).

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