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jueves, 30 de julio de 2009

Reseña: Tik Tok (John Sladek)



Luego de leer Software me quedé con el gusto por los robots de comportamiento poco ortodoxo, por decirlo de alguna manera, así que mi siguiente elección fue casi inevitablemente Tik-Tok de John Sladek. Nuevamente se trataba de una relectura, pero luego de tantos años, casi no recordaba nada sobre la obra, tan sólo el hecho ya mencionado del poco apego de Tik-Tok a lo que un robot debe ser según el viejo estilo asimoviano.


Tik-Tok se publicó originalmente en inglés en 1983, y la primera edición española es de 1986, correspondiendo al número 67 de la colección Acervo Ciencia/Ficción, que es la que tengo en mi poder, un libro de tapas duras de 219 páginas cuya carátula pueden apreciar en la imagen adjunta.

La obra empieza con Tik-Tok en su celda esperando el juicio que inevitablemente ha de llevarlo a la pena de muerte, o desmontaje, que es lo que se acostumbra para con los robots. En estas circunstancias es que Tik-Tok empieza a escribir su autobiografía. Así planteadas las cosas, a lo largo del libro vamos conociendo a nuestro robot mediante dos hilos narrativos que se van alternando, uno corresponde al periodo que va desde su fabricación hasta cuando comete su primer crimen, el otro va desde el instante posterior a eso hasta su momento de mayor gloria: Tik-Tok en gira de campaña para las elecciones USA en la cual es candidato a la vicepresidencia de la nación.

Es así como nos vamos enterando de las vicisitudes de la existencia de Tik-Tok, de todos aquellos hechos que lo llevan al momento en el cual trasgrede las 3 leyes y paralelamente cómo luego de esto, manipula a los seres humanos con los que se relaciona para lograr una posición de poder. Ya se habrán dado cuenta pues, que Tik-Tok es un robot poco usual, y sus colegas tampoco lo son mucho, lean si no lo siguiente:

Agité mi pistola ametralladora, aunque naturalmente no me puse a la cabeza del asalto. La brigada pesada (Chupón, Resuellos, Varilloide y otros dos ayudantes de media tonelada) tronó al cruzar la calle y atravesó la luna entre una gran rociada de vidrios. Para seguirlos tuve que saltar los capós de los coches que se habían detenido para mirar. Probablemente debí advertir que uno de dichos vehículos era policial. En cuestión de segundos quedamos atrapados en el interior, mientras en el exterior un ejército de policías se aprestaba a la batalla. ...

Yo estaba echado detrás del mostrador de ónice de imitación, Resuellos se hallaba en un rincón con la pistola apuntada a la cabeza del presidente del banco (inútilmente, el hombre estaba muerto), Varilloide continuaba intentando abrir un boquete en la caja fuerte (nadie le había dicho ”Alto”), los acribillados restos de los clientes estaban esparcidos por las oficinas, mezclados con los cadáveres del personal del banco, y Chupón contaba balas. Yo estaba ya harto de atracar bancos. Y no me refiero a que esperara tener más experiencias de este tipo, porque en cualquier momento un grupo paramilitar podía irrumpir por la puerta trasera o el techo y matarme. Yo no quería morir aburrido, por lo que me puse a mirar fijamente el dibujo del falso ónice verde, e hice grandes esfuerzos por sentir algo profundo antes de que no pudiera sentir nada.

Un logro de Sladek en esta novela es todo lo que nos dice sobre la condición humana utilizando a los robots para ello. Por otra parte hay varias referencias a ciertos hechos o situaciones reales, así como guiños al lector aficionado a la CF. Me pareció acertado, por el planteamiento del tema de los robots implícito en el libro, situar el origen de Tik-Tok en uno de los estados sureños de USA, por ejemplo; asimismo el futuro no es uno muy diferente de nuestro presente, lo cual es apropiado para que Sladek haga uso de su característica tendencia satírica, por que, si no lo había dicho antes, es en ese sentido en el que hay que entender esta obra, una sátira sobre los robots, una sátira sobre el hombre. De más esta decir pues, que la lectura de este libro esta bastante recomendada.

Para los interesados: una bibliografía de Sladek, una semblanza que incluye enlaces a varias otras páginas acerca de Sladek así como a críticas de sus libros, críticas de él sobre otros libros y uno que otro e-book de las obras de Sladek. Una entrevista a nuestro autor y una reseña sobre Tik-Tok. En castellano, la pequeña bibliografía de novelas de Sladek existente (tiene algunos relatos desperdigados por ahí), una reseña de Tik-Tok y un artículo original de Sladek vía el fanzine Fobos: La Tierra Plana o Cómo creer que los cerdos vuelan.

Juan Arellano, setiembre 2005

(Publicado originalmente en Globalizado)

Más allá de






Algo se mueve en el panorama literario peruano. Aparecen nuevas publicaciones, mayoritariamente digitales, de autores y grupos cultores de la ciencia-ficción, la fantasía y el terror, así como revistas e incluso películas de estos géneros que, pese a contar con gran cantidad de público, parecen no existir para los medios masivos de comunicación. Prueba de que este entusiasmo no es flor de un día, ofrecemos la reseña que hace Victor Pretell, webmaster de Velero 25, de la más reciente publicación de la dupla Manuel Antonio Cuba y Antonio Revilla, a quienes debemos 8+1 y Desde Afuera, cuentos que han traspasado las fronteras nacionales. Agradecemos a Victor Pretell (editor de Velero 25) su amable colaboración.

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Más allá de
Manuel Antonio Cuba y Jorge Luis Revilla
Lima, 2005

La publicación de libros nacionales es ya de por si una empresa arriesgada en nuestro país y si son de ciencia ficción ya rozamos el ámbito de lo imposible. Es por ello destacable el esfuerzo desplegado por Manuel Antonio Cuba en su papel de editor pues en relativamente corto tiempo ha sacado a circulación tres libros de C-F. Inicialmente 8+1, luego Desde Afuera y finalmente Más Allá De, esperemos que mantenga ese ritmo.

Manuel Antonio Cuba y Jorge Revilla, siguiendo la senda iniciada con la publicación de Desde Afuera, han lanzado su segundo libro en común. Si en el primero asistíamos a una colección de relatos breves, la mayoría de ellos claramente enmarcados en lo que denominamos ciencia ficción, en este su segundo libro nos presentan dos historias largas -casi novelas cortas o cuentos largos- completamente diferentes entre si.

El primero de ellos La máscara del caos escrito por Jorge Luis Revilla se puede clasificar en lo que dentro del genero se denomina "near SF" -ciencia ficción cercana- aquella que ocurre pocos años por delante de la época actual.

Inicialmente asistimos a la vida de un grupo de hackers criollos, cómo se desenvuelven y qué hacen para ganarse la vida. Ellos, poco a poco y durante el ejercicio de sus habilidades, se van involucrando en una conspiración de alcance planetario y que se ha desarrollado a lo largo de los milenios hasta el presente. Y esta es una de las mayores virtudes del relato al margen de la trama que puede sonar a conocida -hay evidentes paralelismos a varios best sellers como El Código Da Vinci y similares- la ambientación y desarrollo de los personajes atrapan al lector y en cierto modo impiden que se diluya el sentido de sorpresa. El relato estructurado en el sentido de planteamiento, nudo y desenlace tiene muy bien desarrollados las dos primeras etapas pero ciertamente el desenlace no esta a la altura de la expectativa planteada.

El segundo relato, A orillas de Corona, escrito por Manuel Antonio Cuba, es una historia de fantasía y en cierto modo puede ser adscrita la genero que los anglosajones llaman Sword & Sorcery. Pero no del todo, Cuba ha querido en este relato ir más allá del simple relato de aventuras y nos plantea un reino mítico situado en un mundo sugerido -que puede ser este o no- un reino con claros aires medievales pero donde la magia existe y donde un rey consciente de su poder se cuestiona a si mismo y al orden que está establecido. Es en este marco que un enviado del rey -el embajador Maceo- emprende viaje hacia un lejano reino, Corona; para establecer relaciones diplomáticas y comerciales.

El relato, escrito sin concesiones al lector, plantea al inicio el punto de vista del Rey Casio de Lumas, su vida, la corte que lo rodea y sus aspiraciones de cambiar todo aquello que cree equivocado. Seguidamente el autor nos presenta al embajador Maceo, un joven aprendiz de las artes arcanas -magia- en su viaje hacia el lejano reino de Corona. Maceo en un pasaje del relato le dice a Casio de Lumas: todos siguen al Rey como guía y ejemplo. Luego pasamos directamente a la coronación de Argento Corona, nuevo Rey del reino de Corona.

La narración así planteada parecería lenta y aburrida, no lo es. Cuba ha sabido escribir una historia que se deja leer y que tiene la dosis justa de intriga que nos permite mantenernos de lleno en el relato. El autor ha querido explícita o implícitamente mostrarnos una reflexión sobre la sociedad, el poder y el individuo. Como cuando Casio de Lumas reflexiona acerca de la aristocracia (la gente que maneja el poder en general): ¿Qué pasaba por la cabeza de esa gente? ¿Cómo era posible que ellos fuesen quienes poseían gran parte del poder y el dinero en el reino? Peor aún, ¿quien los colocó ahí? O también cuando el mismo Casio cree hallar la respuesta a su dilema moral: el saber y el conocimiento eran la respuesta para la culpa que sentía dentro de sí. Ahora sabía donde comenzaría el gran cambio.

En suma es un relato interesante que por una vez no nos plantea un héroe arquetípico sino una serie de seres humanos preocupados por la sociedad en la que viven, que no solo reflexionan acerca de ella sino que están dispuestos a arriesgarse para las cosas no sigan igual. A ambos lados de ese mundo hipotético, que es una parábola del nuestro, hay una búsqueda incesante por un gobierno sensato que lleve paz y prosperidad a todos sin excepción.

Recomendable, ¿que aún no lo ha comprado? ¿que espera?

© Víctor Pretell; 17-08-05.
(Publicado originalmente en Velero 25)



Autores peruanos: La magia de los mundos (Eugenio Alarco)

La magia de los mundos
Macagno, Landa y Cía
Buenos Aires, 1952

Esta novela, surgida de la mente de una personalidad de la cultura como es Eugenio Alarco, tiene todos los atributos para convertirse en un gran clásico de la ciencia-ficción peruana. Y es que estamos frente a una obra cuyos referentes y postulados, originales y avanzados para su tiempo, mueven a discusión y análisis.

Eugenio Alarco, nacido en Lima en 1908, parece moverse en un mundo utópico, esto se deduce de su variada producción. Se nota el aliento del humanista y la prosa del hombre ilustrado, de un pensador. En estas épocas tristes de banalidad y mediocridad rampante, con una imagen y autoestima nacional enormemente deterioradas, el contacto con la obra y la personalidad de Eugenio Alarco parece ofrecer algo de esperanza, pues es el ejemplo viviente de lo que la educación, la voluntad y la peruanidad pueden lograr: un Hombre del Renacimiento. Porque, además de La magia de los mundos y Los mortales, Eugenio Alarco escribió una vasta enciclopedia histórica del Perú -El hombre peruano en su historia-, una de nuestras pocas obras de divulgación científica, El hombre ante el cosmos y obras sobre la realidad y la política nacional, como La rebelión de los ejecutivos o Reflexiones desde el Tercer Mundo.

La acción de La magia de los mundos comienza en un futuro indeterminado, a cientos o miles de años en adelante. Una nave es lanzada desde la Tierra hacia el planeta Marte, con objetivos de exploración. Esta nave colisionará con un asteroide, muriendo algunos tripulantes. Los astronautas Néstor y Angel serán designados para salir a la superficie del asteroide, a fin de enterrar a los muertos. Pero al contacto con el suelo del cuerpo celeste, ambos caerán muertos. Mientras, la nave, seriamente dañada, se convierte en la tumba del resto de la tripulación.
Transcurren otros milenios. Nuevamente, la Tierra explora el espacio, y descubre los restos de la nave en el asteroide. Afortunadamente, los cuerpos de Néstor y Angel se han conservado muy bien, lo que permite a la avanzada ciencia terrestre volverlos a la vida.

En la Tierra, ambos protagonistas atestiguan los cambios ocurridos. La gente utiliza singulares trajes transparentes que en realidad constituyen poderosísimos exoesqueletos: permiten a sus usuarios volar, comunicarse, respirar bajo el agua… y apreciar la generosa anatomía de nuestras(os) descendientes. La humanidad vive en un planeta cuya superficie asemeja un jardín edénico, pleno de vegetación y saltos de agua.

Pese a esta visión tan bucólica, existe una tecnología apenas explicada, pero que parece ser un atisbo de la nanotecnología cuyas posibilidades son motivo de especulación en la actualidad: misteriosos lagos llenos no de agua, sino de diminutas máquinas cuyas funciones específicas escapan a la comprensión de los hombres del pasado. No olvidemos la nave espacial que encontró a Néstor y Angel.

Sin embargo, resulta fácil olvidarla. La mayor parte de los acontecimientos se desenvuelve en escenarios prácticamente carentes de sofisticación tecnológica. Jardines, el fondo del mar (y las ruinas de un barco hundido), maquinarias manipuladas por chimpancés al aire libre… Eugenio Alarco logra crear un futuro aparentemente estereotipado pero con inquietantes singularidades. La sociedad se divide entre los Grandes, los Paradigmas y los ciudadanos comunes y corrientes. Todos son inmortales, gracias a los avances médicos producidos después de siglos de investigación y al transplante de órganos, aspecto en el que esta novela resultó profética.

Los inmortales que pueblan la Tierra no nacen así: provienen del mundo de los mortales, seres viciosos y muy dados a volar colocándose alas mecánicas sobre las espaldas. Cuando un mortal es considerado “digno”, es llevado al mundo de los inmortales, para volverse uno de ellos. Huelga decir que en el mundo de los mortales los inmortales son una especie de leyenda.

La inserción de Néstor y Angel en esta nueva sociedad ocurre vertiginosamente. Su llegada es celebrada por todos, especialmente por las mujeres. El ambiente bucólico descrito, que incluye flores gigantes que sirven de lecho, permite a los visitantes disfrutar de la hospitalidad de las inmortales en todos sus sentidos…

Empero, ambos terrestres empiezan a ocasionar problemas. Néstor cuestiona la moral de los inmortales. Angel, dinámico y agresivo, no se encuentra a gusto en un mundo tan bucólico y pacífico.

Néstor empezará pronto a generar una corriente de opinión adversa debido a sus opiniones sobre la cultura imperante. Se le cuestionará el hecho de ser un habitante del pasado, es decir, las épocas de violencia, guerra, ignorancia y hambre. En la persona de Néstor, se juzga al hombre contemporáneo.

Angel, quien prácticamente se ha separado de Néstor, busca emociones más fuertes que las proporcionadas por la facultad de vuelo o las diversiones artísticas de los inmortales. Nuevamente, uno de los visitantes del pasado será objeto de cuestionamiento por la nueva sociedad, que le considera un peligro para los demás, especialmente para las doncellas (Angel parece tener una libido bastante elevada, incluso para los permisivos estándares del mundo de los inmortales).

Al final, ambos serán sometidos a una especie de juicio popular en el cual participan, además de los Paradigmas, algunos de los Grandes, quienes obtienen tales títulos por su sabiduría antes que por algún procedimiento político. Angel será desterrado a uno de los mundos de los mortales, al cual será trasladado en una nave espacial junto a su pareja, Crisálida, mientras que Néstor será absuelto y elevado al rango de inmortal. Pero, sorprendentemente, éste último toma la extraña decisión de elevarse a las alturas, hasta el mismo límite de la atmósfera, donde su traje de poder será destruido, lo que ocasionará su muerte.

La magia de los mundos tiene una continuación, Los mortales, publicada en 1966.